jueves, 10 de abril de 2008

TC x 2: Teoría Crítica versus Tribunal Constitucional




Sobre la cuestión del nacimiento

¿Quién no se ha planteado el problema moral de si es bueno o no traer niños a la vida, y quién no ha respondido ya a esto: “eso depende”? “Eso depende” significa que una mujer rica, que da a luz, trae al mundo a uno que da trabajo; por el contrario, la muchacha pobre da a luz a uno que nunca lo recibirá. Por tanto, concluye el filósofo malthusiano, la gente pobre debe andar con cuidado. Pero este pensamiento toma una dirección falsa. En lugar de mantener alejados del mundo a millones de niños no deseados, debería permitírseles arreglarlo. Obviamente, mientras el trabajo –que aquellos no quieren dar- no pueda ser hecho por éstos, tienen que quedar fuera. Sus madres maldicen su llegada. El mundo es la casa de la clase dominante. Ésta cierra la puerta a los carpinteros que la quieren hacer más grande y más luminosa. El derecho de propiedad de aquélla ha sobrevivido.

Nota:
Podría parecer contradictorio que en los últimos tiempos por lo general precisamente aquellos que afirmaron la imposibilidad de una provisión más justa y más rica de la humanidad, aconsejaran a los pobres la restricción de las relaciones sexuales, la prevención moral, y por tanto la ascesis, pero combatieran profundamente los medios anticonceptivos y el aborto. Esto se contradice sólo si interesa realmente el bien del hombre. Esos bravos servidores del capital sólo tienen en cuenta el mantenimiento de las relaciones existentes, y ahí reconocen instintivamente que el placer por sí mismo, el placer sin fundamento ni excusa, sin racionalización ética ni religiosa, significa un peligro mayor para esta forma de sociedad, convertida en cadena, que el aumento del ejército de parados.

Max Horkheimer, Ocaso (Notas, 1926/1931).