viernes, 30 de mayo de 2008

El aparato represivo del estado contra los nuevos "sujetos de derechos".







Dado que murió el Director General de Carabineros de forma trágica, los AIE mediáticos y políticos en pleno están dedicados a impulsar la "unidad nacional" en torno a su figura (hasta le han inventado el apodo de "El General del pueblo"). De esta forma, el notable incremento de la brutalidad represiva en los últimos años, y sobre todo a partir de este año (desde marzo opera la Ley de agenda corta antidelincuencia, que es abiertamente regresiva en términos de garantías penales y procesales), quedó en el olvido. Pero las movilizaciones estudiantiles siguen, y el nivel de violencia policial aumenta (están usando el desalojo inmediato de liceos, y los estudiantes han optado por la táctica de retirarse justo cuando la policía va a ingresar). A continuación, para hacerse una idea del estilo institucional tan celebrado en estos momentos, agrego una noticia de hace dos días, tomada de www.lanacion.cl. (las fotos son de la toma del Liceo 7 de niñas el día de ayer, y están tomadas de Indymedia Santiago).

En tela de juicio está a esta hora el duro accionar de Carabineros en la represión de la marcha que estudiantes secundarios y universitarios intentaron iniciar por la Alameda desde la avenida Ricardo Cumming.

El operativo, que deja hasta ahora más de cien detenidos, y que persiste en otros puntos del centro de Santiago, es cuestionado por estimarse desmedido y porque alcanzó sin contemplación a miembros de la prensa y transeúntes.

Entrevistado por radio Bío Bío, el informador de radio El Canelo de Nos, Marco Rodríguez, denuncia una "brutal golpiza" sufrida al ser detenido mientras cubría la protesta.

El reportero, que logró contactarse con la emisora nacional, desde el interior del bus de Fuerzas Especiales al que subido policial, a través de un teléfono celular que llevaba entre sus ropas, relató en directo la actitud policial.
"Estoy a bordo de la micro de Carabineros, fuimos violentamente golpeados por los Carabineros de Fuerzas Especiales. Voy con mi mano sangrando y nos agredieron a patadas al momento de subir al bus", apuntó.

Recalcó que cada escolar que subían al vehículo "lo golpeaban en la cara y cuerpo" y que él fue detenido cuando cumplía su trabajo y a pesar de llevar su brazalete amarillo con la palabra Prensa y su chaqueta con la misma señal.

"Nos llevan a la Tercera Comisaría y arriba vamos unas 16 personas. Nos siguen amenazando", dijo. Llamado a emitir dichas agresiones, respondió "me quieren quitar la cámara y el celular" y abruptamente se interrumpió la comunicación, ignorándose su suerte arriba del vehículo policial.

En tanto, un anciano de unos 70 años de edad que cruzaba la Alameda junto a su nieto, a centímetros de distancia recibió en su rostro el golpe de gas lacrimógeno arrojado desde un vehículo.